Posted: 6/2/2017 8:58:48 PM EDT
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I just clicked on a YouTube video, I know the person that made the video is a britt, I know this because I am subbed to him and watch his stuff once in a while. An ad played before the video started because I am using Firefox instead of my usual chrome and I don't have an ad blocker on that browser. The ad was for McDonald's and it's was in Spanish. Not English with Spanish subtitles or vice versa completely in Spanish.
I do not speak Spanish nor have I ever watched a YouTube video that was in Spanish nor visited any websites that are Spanish to pick up cookies for my browser recommend that I like things in Spanish. I don't have cable anymore, are there just flat out 100% Spanish commercials on TV now? |
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Oda a los calcetines
Me trajo Mara Mori un par de calcetines, que tejió con sus manos de pastora, dos calcetines suaves como liebres. En ellos metí los pies como en dos estuches tejidos con hebras del crepúsculo y pellejos de ovejas. Violentos calcetines, mis pies fueron dos pescados de lana, dos largos tiburones de azul ultramarino atravesados por una trenza de oro, dos gigantescos mirlos, dos cañones; mis pies fueron honrados de este modo por estos celestiales calcetines. Eran tan hermosos que por primera vez mis pies me parecieron inaceptables, como dos decrépitos bomberos, bomberos indignos de aquel fuego bordado, de aquellos luminosos calcetines. Sin embargo, resistí la tentación aguda de guardarlos como los colegiales preservan las luciénagas, como los eruditos coleccionan documentos sagrados, resistí el impulso furioso de ponerlas en una jaula de oro y darles cada día alpiste y pulpa de melón rosado. Como descubridores que en la selva entregan el rarísimo venado verde al asador y se lo comen con remordimiento, estiré los pies y me enfundé los bellos calcetines, y luego los zapatos. Y es esta la moral de mi Oda: Dos veces es belleza la belleza, y lo que es bueno es doblemente bueno, cuando se trata de dos calcetines de lana en el invierno. |
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Quoted:
Oda a los calcetines Me trajo Mara Mori un par de calcetines, que tejió con sus manos de pastora, dos calcetines suaves como liebres. En ellos metí los pies como en dos estuches tejidos con hebras del crepúsculo y pellejos de ovejas. Violentos calcetines, mis pies fueron dos pescados de lana, dos largos tiburones de azul ultramarino atravesados por una trenza de oro, dos gigantescos mirlos, dos cañones; mis pies fueron honrados de este modo por estos celestiales calcetines. Eran tan hermosos que por primera vez mis pies me parecieron inaceptables, como dos decrépitos bomberos, bomberos indignos de aquel fuego bordado, de aquellos luminosos calcetines. Sin embargo, resistí la tentación aguda de guardarlos como los colegiales preservan las luciénagas, como los eruditos coleccionan documentos sagrados, resistí el impulso furioso de ponerlas en una jaula de oro y darles cada día alpiste y pulpa de melón rosado. Como descubridores que en la selva entregan el rarísimo venado verde al asador y se lo comen con remordimiento, estiré los pies y me enfundé los bellos calcetines, y luego los zapatos. Y es esta la moral de mi Oda: Dos veces es belleza la belleza, y lo que es bueno es doblemente bueno, cuando se trata de dos calcetines de lana en el invierno. |